Museo de Aviación de Duebendorf
Leica T-Scan Case Study Museo de Aviación de Duebendorf

Reactor histórico suizo de la época de la Guerra Fría totalmente digitalizado con Leica T-Scan

La mayoría de la veces, la metrología industrial se encarga de realizar mediciones en objetos que por su carácter rutinario no se pueden calificar como precisamente de gran interés. La inspección de los mismos es igual de excitante que ver crecer la hierba. Pero muy de vez en cuando surge una tarea que es totalmente diferente al resto. Por ejemplo, la digitalización de un bombardero completo. Se trata del P-16.

Su historia se remonta a 1948. En aquel momento, desde Suiza se seguía con inquietud el desarrollo del nuevo orden mundial de la Guerra Fría mientras se guardaba diligentemente la neutralidad armada del país durante la Segunda Guerra Mundial – una política que había permitido escapar por completo al conflicto armado. Fue en ese contexto histórico en el que el Alto Mando de la Fuerza Aérea Suiza se interesó en desarrollar un bombardero cuyas características de vuelo y carga explosiva habían sido especialmente diseñadas para adaptarse a las particularidades de la compleja topografía suiza. Los requisitos que se demandaban incluían una velocidad máxima casi supersónica, una excelente maniobrabilidad y la capacidad para aterrizar y despegar en pistas extremadamente cortas típicas de las regiones alpinas.

El primer prototipo realizó su vuelo inaugural en 1955. El avión mostraba el entonces revolucionario diseño de la alas con un perfil delgado y una combinación única de flaps de borde de salida, alerones arrastrables y flaps de borde de ataque de tipo Krüger, que permitían aumentar la elevación significativamente. Como resultado, el P-16 podía despegar en pistas con una longitud inferior a 500 metros y los aterrizajes sólo requerían unos 300 metros. La Fuerza Aérea Suiza encargó 100 P-16. Sin embargo, el proyecto completo se condenó al fracaso cuando se produjeron dos catastróficos accidentes relacionados con problemas mecánicos menores que condujeron al gobierno suizo a paralizar el proyecto y cancelar todo el encargo. Afortunadamente, el revolucionario diseño de las alas del avión se reencarnó en el primer reactor comercial de la historia construido por Lear Jet. Estos pioneros reactores comerciales incorporaban muchas de las características de diseño del P-16 que en aquel momento se consideraron como demasiado arriesgadas. En verdad lo que sucedía es que el avión estaba de 10 a 15 años adelantado a su tiempo. Lamentablemente, ninguno de los dibujos de proyecto ha llegado hasta nuestros días, y sólo se conserva un avión P-16 real en el Museo de la Aviación de Duebendorf, cerca de Zurich. . . . .

Contacte con nosotros

Aquí encuentra usted contactos de ventas, servicio y apoyo

» Contacts

» Formulario de Consulta

» E-mail

Tel:  +54 (0)230 4 300 060
Fax: +54 (0)230 4 300 059



Imprimir Imprimir